Hoy en día la gente no sabe qué hacer, a qué agarrarse para matar el aburrimiento. Hacen locuras que se transforman en problemas (o con suerte no) y luego se arrepienten dócilmente sobre sus actos, sin saber a veces, que la manera en cómo aprovechamos el tiempo nos puede hacer de una manera u otra.
Hoy en día las personas ya no crean arte como antes.
Hoy en día, la monotonía es más interesante que tener una buena conversación cara a cara de más de una hora...
Para gente como yo, que nos cogemos a todo lo que nos interesa y tenemos que haber probado todo para poder saber qué nos gusta, no nos aburrimos nunca: siempre estamos probando cosas nuevas. Pero hace muchos años, una creativa trotamundos, una soñadora, me enseñó a hacer pequeños animalitos que parecían aligators en miniatura, con bolas de rocalla enanísimas e hilo de pescar. Desde que aprendí a hacer eso, me aficioné bastante a las pulseras de bolitas (supongo que como cada niña) pero en vez de hacer pulseras, hacía esos pequeños cocodrilos y se los regalaba a mis amigos. Era la gran ilusión de haber hecho algo totalmente por mi misma, una creación propia y única.
Años después, otra maestra de las pulseras me enseñó a hacer lagartos, figuras con la misma esencia pero mucho más complejas, llenas de color y de vida, con más posibilidades que mis pequeños cocodrilos. Hoy, sigo haciendo estos mismo lagartos, creaciones propias y cada una única a su modo, a parte de pulseras con nombre y llaveros, pero, por el momento, de éso no hay fotos!
Espero que os gusten.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada