dissabte, 2 de maig del 2015

Cuando la fiesta supera las expectativas

Con lo sorprendentes que son las personas que hay a nuestro alrededor, un caluroso día de agosto me fui a encontrar con una chica que aún resultando ser mi polo opuesto, llegamos a llevarnos mejor que muchas parejas de hoy en día (y ya no entro en amistades).

Las protagonistas



Ella, morena, Yo, rubia.

Ella, comunista. Yo, republicana.
Ella, en la universidad. Yo, en ciclos.
Ella, filósofa. Yo, artista.
Ella, amiga. Yo, amiga.



Y así fue como un día me preguntó si quería ir a mi primer festival fuera de mi ciudad con ella, al ViñaRock 2015 en Villarobledo (Alicante).

Las semanas anteriores, sinceramente, no hicimos nada. Ni preparativos, ni compras. Sólo listas estúpidas que luego se cambiaban una y otra vez sin acabar de decidir nada en firme. Hasta que llegó la última semana. Realmente no sabíamos qué llevarnos a parte de (prioridades en fiestas grandes, en lo cual no me adentraré más pero muchos saben), comida, ropa, tienda, reloj...?
Dos adolescentes emocionadas por la fiesta habían sido comidas por el tiempo y la emoción y el día esperado llegó.

 Maleta? Hecha. Tienda? Preparada. Comida? De sobras. Entradas? Listas.



Con todo éso, la mañana del prefestival estábamos a nuestra hora en Pza. España, desde dónde se suponía que el bus vendría a su hora sin ningún tipo de problema.
El problema sucedió. Sucedió hasta las 3 de la tarde, donde todos estábamos a punto de matar a nuestro organizador (lo que no sirvió de mucho porque luego no nos dieron ningún tipo de compensación, pero bueno).


El viaje fue tranquilo. La comida volaba, la música se hacía cansina y todos ansiosos por llegar y empezar a montar nuestro cámping. A las 11 de la noche fue nuestro momento, pero estábamos perdidas y cansadas, a parte de que estaba oscuro y los focos iluminaban la acera principal, no mucho más. Encontramos un sitio de postre, donde nos instalamos al minuto. A pesar de que nuestros vecinos hubieran tenido el sitio "guardado" para una tienda de 6 personas, el metro de delante no estaba nada mal.

Al acabar de instalarnos, nos fuimos a pasear para peinar la zona; ver los puestecitos, mirar a la gente, vigilar a los malos...hasta que al día siguiente empezara la buena fiesta.





Cuando me despierto, el panorama es confuso. Hace demasiada calor, el sol casi mata en los ojos. Era el momento de averiguar más sobre el camping y empezar a hacer vida. Descubrimos todas las dependencias. Descubrimos también que era un pueblo preparado para la fiesta, hecho exclusivamente para celebrar festivales como éste. Estábamos eufóricas, y la gente de nuestro alrededor también.

Por la tarde, después de impregnarnos del espíritu viñarrokero, fuimos a ver los conciertos. El terreno que ocupaban los escenarios y la gente era brutal. A cada paso que dabas te podías deleitar con las melodías de Swan en Coolway o irte un paso más lejos y contagiarte de SFDK; y si no, las dos cosas a la vez.
Ése primer día de Vela Puerca, Shotta o Che Sudaka fue tan intenso y genial, que el sentimiento que tuve lo guardaré siempre dentro; el retumbar de la música o el coro de la gente, te hace sentir vivo como nada que había experimentado antes.


A la mañana siguiente, hacía calor. Demasiado.

-Descubrimos a nuestros vecinos, gente alegre como nosotras y con más energía por las mañanas.

-Descubrimos que la comida cuesta muy cara, pero el café es genial.

-Descubrimos que no nos hacía falta usar la ducha con lo pordiosera que era, que si nos poníamos a tirarnos agua en la fuente lo pasábamos mejor.

-Descubrimos los edificios huecos, donde los pisos apestaban a mierda pero que cuando salías a cantar en los cuartos sin paredes alguien seguía tu canción.

-Descubrimos que había un Mercadona (éso viene a cuento porque me llevé demasaida comida, y no sólo pesaba, si no que no teníamos hambre la mayor parte del día...) y fue la revelación de la historia de los festivales.

Cuando quisimos irnos a los conciertos, me dio una insolación.
Intenté vomitar en ésos módulos que parecen lavabos sin suerte, para acabar haciéndolo por las esquinas de las aceras del camping. Así fue como conocí a Laura, que me ofreció ayuda. Más bien, a las dos Lauras & Co., que por cierto gente maravillosa que algún año me gustaría volver a encontrarme.
Me hice amiga de ésa gente al instante. Quizás era porque eran de Jaén y yo de Barcelona, pero fue una casualidad muy agradable de todos modos, ya que con ellos descubrí la mitad de las cosas que menciono arriba.


Los conciertos, vuelvo a repetir que genial. Se puede incluso decir que cuando se entra en el recinto de escenarios, tu mundo da un giro y te encuentras dentro de la fiesta, la sientes y tienes dentro, quieres saltar y bailar, aunque no conozcas la letra de la canción. Con mi amiga Alba fue un disfrute de locura asegurado. Reconozco que a pesar de las dificultades, lo pasamos bomba hasta no reconocer nuestra propia voz.
Ésa noche, nos acostamos más tarde de lo normal, pasándonos por la Rave para acabar de petarnos (de buena manera eh).


Quedaba un último y movido día por delante (si quitamos que me dio una segunda insolación con la cual me llevaron al centro de salud, pero bien eh, no es mi fantasma escribiendo al menos hahahaha ok).

Ése día compramos nuestras preciosas camisetas (mi amiga, blanca; yo, negra...veis que no estoy loca?) y a pasearnos por los puestecitos mientras nos tomábamos nuestro café y L matutina. Dábamos millones de vueltas porque si te estabas quieto te daba el sol, si nos metíamos en la tienda moríamos. Encontramos a colegas de universidades y conocimos a mucha gente nueva. Tuvimos mucha suerte sobretodo con nuestros vecinos, que se portaron muy bien con nosotras aunque sudaban resaca.

La tarde de los últimos conciertos, me puse a grabar con la poca batería que me quedaba. El resultado? Se oye mal, se corta y se ve oscuro pero...salimos nosotras chillando!!! La prueba definitiva de mi descubrimiento de los festivales es una verdadera basura vea quien lo vea, pero me siento fantástica al decir ésto;

quien no lo vive no sabe lo que es.

...Por ése motivo, espérame el año que viene, ViñaRock!!!




"Amanecí en el Viña,
con un par de cubatitas,
y a mi lado buenos vecinitos,
Seguro que n'estábamos robando litros
y qué bien los pasamos todos...!

Amanecí en el Viña,
el vino tirao' en la arena
y la rave todavía sigue abierta,
Nos encontrarás a todos dormidos
bajo el sol, uoh,
y qué bien lo pasamos todos!!!"








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